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Amortizaciones: cómo afectan las inversiones de tu empresa a los impuestos

Comprar un ordenador, renovar maquinaria, adquirir mobiliario o invertir en determinados equipos para la empresa supone un gasto importante. Sin embargo, desde el punto de vista contable y fiscal, no todas estas compras se consideran un gasto completo en el momento en el que se realizan. ¿Cómo afectan las inversiones de tu empresa a los impuestos?


Cuando un bien va a utilizarse durante varios años, normalmente su coste se distribuye a lo largo de su vida útil mediante la amortización. Entender cómo funciona este proceso es importante porque afecta directamente al resultado contable de la empresa y, en consecuencia, puede influir en los impuestos que debe pagar.

¿Qué es una amortización?

La amortización es el procedimiento mediante el cual se refleja progresivamente la pérdida de valor o el consumo económico de determinados bienes utilizados por una empresa.

Imaginemos que una empresa compra una máquina que va a utilizar durante varios años. Aunque haya pagado todo su importe en el momento de adquirirla, contablemente ese coste no necesariamente se registra íntegramente como gasto durante ese ejercicio.

En su lugar, se distribuye durante los años en los que previsiblemente la empresa utilizará ese activo.

No todas las compras se contabilizan igual

Uno de los errores habituales consiste en pensar que cualquier compra realizada para el negocio puede descontarse íntegramente de los ingresos del mismo año. Los gastos corrientes necesarios para desarrollar la actividad suelen tener un tratamiento diferente al de las inversiones en bienes que permanecerán en la empresa durante varios ejercicios.

¿Cómo afecta la amortización a los impuestos?

La amortización contabilizada correctamente constituye un gasto que reduce el resultado contable de la empresa. Posteriormente, para determinar la base imponible del impuesto correspondiente, habrá que tener en cuenta las reglas fiscales aplicables.

Esto significa que una inversión puede tener efectos fiscales durante varios ejercicios y no únicamente durante el año en el que se realiza. Es importante diferenciar el efecto fiscal del efecto sobre la tesorería.

Si una empresa paga 10.000 euros por una máquina, el dinero puede salir de su cuenta en ese momento. Sin embargo, el reconocimiento contable del gasto mediante amortizaciones puede producirse progresivamente. Por tanto, una inversión puede generar un desembolso importante de efectivo sin provocar una reducción equivalente e inmediata del beneficio contable.

¿Qué bienes pueden amortizarse?

Existen numerosos activos empresariales susceptibles de amortización. Entre los más habituales encontramos maquinaria, mobiliario, equipos informáticos, determinados vehículos, instalaciones y otros elementos utilizados durante más de un ejercicio.

Las tablas de amortización son importantes

La normativa fiscal establece criterios y coeficientes que deben tenerse en cuenta para determinar cómo puede amortizarse cada elemento. Por este motivo, una empresa no puede decidir libremente que quiere amortizar cualquier inversión en el plazo que le resulte más conveniente.

Amortización contable y amortización fiscal

Otro aspecto que conviene conocer es que el criterio utilizado en contabilidad y el admitido fiscalmente no siempre tienen por qué coincidir exactamente. La empresa registra sus activos siguiendo las normas contables, mientras que la normativa tributaria establece qué cantidades son fiscalmente deducibles.

Planifica las inversiones antes del cierre del ejercicio

Si una empresa tiene previsto adquirir maquinaria, equipos o realizar otras inversiones importantes, es recomendable analizar previamente sus consecuencias económicas y fiscales.

Comprar algo únicamente con el objetivo de pagar menos impuestos rara vez es una buena decisión. Una inversión debe responder, ante todo, a una necesidad real del negocio.

Sin embargo, conocer cómo se amortizará y qué efecto tendrá sobre los resultados permite planificar mejor tanto la fiscalidad como la tesorería.

Lleva un buen control de los activos de la empresa

A medida que un negocio crece puede acumular numerosos bienes adquiridos en diferentes ejercicios. Mantener un registro actualizado permite saber cuándo se compró cada activo, cuál fue su coste, qué amortización se ha aplicado y qué valor contable mantiene.

Las inversiones necesarias para hacer crecer una empresa pueden tener consecuencias fiscales durante varios ejercicios. Entender cómo funcionan las amortizaciones permite conocer mejor el beneficio real del negocio y evitar errores al calcular los impuestos.

Si estás pensando en realizar una inversión importante, en Taxa Asesores podemos ayudarte a analizar previamente su tratamiento contable y fiscal y a planificar correctamente su impacto en tu empresa.

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