¿Cuánto dinero debería reservar un autónomo para pagar impuestos? Esta es una de las dudas más habituales cuando se empieza a trabajar por cuenta propia. Facturar 3.000 euros en un mes no significa que esos 3.000 euros estén realmente disponibles para gastar.
Una parte deberá destinarse al IVA, otra puede terminar en el pago del IRPF y, además, habrá que afrontar la cuota de autónomos y otros gastos relacionados con la actividad. No existe un porcentaje perfecto para todos los casos, pero establecer desde el principio un sistema para separar el dinero destinado a impuestos puede evitar muchos problemas de liquidez.
Cuanto dinero debería reservar un autónomo para pagar impuestos
Facturación no es lo mismo que beneficio
El primer concepto que debe tener claro cualquier autónomo es que los ingresos que aparecen en una factura no representan necesariamente el dinero que realmente gana.
De la facturación habrá que descontar los gastos necesarios para desarrollar la actividad y posteriormente calcular los impuestos correspondientes.
Además, cuando una factura incluye IVA, esa cantidad generalmente no constituye un ingreso propio del autónomo. Se cobra al cliente para posteriormente liquidarlo con Hacienda, descontando, cuando corresponda, el IVA soportado deducible.
Por eso, utilizar todo el dinero que entra en la cuenta como si estuviera disponible puede generar problemas cuando llega el momento de presentar los impuestos.
¿Qué porcentaje conviene reservar para impuestos?
No existe una cantidad universal. Dependerá de los ingresos, los gastos deducibles, la actividad desarrollada, las retenciones aplicadas en las facturas y la situación personal del autónomo.
Como medida de organización financiera, algunos profesionales optan por reservar aproximadamente entre un 25% y un 35% de lo que generan, ajustando posteriormente esa cantidad a su situación fiscal real.
Sin embargo, este porcentaje debe entenderse únicamente como un colchón orientativo. Un autónomo con pocos gastos puede tener una carga fiscal muy diferente a otro con numerosos gastos deducibles.
Lo recomendable es realizar una estimación personalizada para saber cuánto conviene separar cada mes.
El IVA: un dinero que conviene separar desde el principio
Uno de los errores más frecuentes es considerar el IVA cobrado como parte del dinero disponible del negocio.
Cuando llega el momento de presentar la liquidación correspondiente, habrá que calcular la diferencia entre el IVA repercutido a los clientes y el IVA soportado que resulte deducible.
Una estrategia sencilla consiste en separar el IVA desde el momento en que se cobran las facturas. De esta forma, se reduce el riesgo de utilizar un dinero que posteriormente deberá destinarse al pago de impuestos.
No olvides el IRPF
El IRPF funciona de manera diferente y dependerá de las circunstancias de cada profesional.
Algunos autónomos aplican retenciones en sus facturas, mientras que otros deben realizar pagos fraccionados durante el año. El resultado final también dependerá del rendimiento obtenido y de la situación personal del contribuyente.
Por ello, aunque ya existan retenciones, conviene revisar periódicamente si están siendo suficientes para evitar una diferencia demasiado elevada cuando llegue la declaración anual.
En Taxa Asesores ayudamos a autónomos a llevar su contabilidad y planificar sus obligaciones fiscales para que puedan conocer qué parte de sus ingresos deben reservar y evitar problemas cuando llegan los pagos trimestrales.
Separar desde el principio el dinero destinado a Hacienda es uno de los mejores hábitos financieros que puede adoptar un autónomo.
Reservar un porcentaje de cada cobro, mantener el IVA separado y realizar previsiones periódicas permite trabajar con una imagen mucho más realista del dinero disponible.
Si quieres saber cuánto deberías reservar según tus ingresos y gastos, en Taxa Asesores podemos ayudarte a realizar una planificación fiscal adaptada a tu actividad.



